En busca de dentista. ¿Puedo ser víctima de una estafa?

El tristemente célebre caso de las clínicas iDental ha puesto sobre el foco mediático un fraude de enormes proporciones. Las Comunidades Autónomas estiman que podría haber hasta 400.000 afectados en todo el territorio nacional.

Un sinfín de pacientes que no solamente han sido engañados a través de técnicas de marketing absolutamente agresivas, sino en muchos casos estafados y abandonados con tratamientos a medias o mal practicados. Ante el gran volumen de damnificados, el caso ha pasado a la Audiencia Nacional, que investiga ahora los delitos de estafa continuada, apropiación indebida, falsedad documental, administración fraudulenta, lesiones, delitos contra la salud pública, alzamiento de bienes y blanqueo de capitales.

Pero más allá del recorrido judicial que llevará este caso, ¿qué sucede con los miles de pacientes que están sufriendo las consecuencias de esta monumental estafa y cuya salud bucodental está en serio peligro?

Abandonado a mitad de un tratamiento. ¿Mi caso ya no tiene solución?

No hay casos imposibles. En manos de un auténtico profesional de la odontología, honesto y riguroso, pueden iniciarse retratamientos que pongan solución a la terrible situación que ahora afrontan. Profesionales que pueden ofrecer todas las garantías en el ejercicio de su profesión, que cuentan con equipos con amplia experiencia y planes de financiación transparentes.

En busca de un dentista con garantías.

¿Y si te encuentras evaluando distintas opciones para ponerte en manos de un profesional de la odontología? Nuestra recomendación es que estudies concienzudamente la fórmula de cada propuesta. La “odontología low cost” de algunas grandes cadenas y franquicias dentales muchas veces consigue bajar los precios bajando la calidad de los materiales empleados, utilizando técnicas no avanzadas, limitando los tiempos de consulta o limitando las garantías para los pacientes.

No decimos que lo más caro sea siempre lo mejor, pero hay que buscar a profesionales que puedan generar la confianza necesaria para depositar en sus manos la salud de nuestra boca. Profesionales que conozcan y trabajen con las últimas técnicas de diagnóstico y tratamiento, que pongan en primer lugar el bienestar de su paciente y la personalización en la atención de cada caso.